Nuestros grupos existen para construir comunidad, madurar como discípulos de Jesús y vivir en misión cada día.


Nos reunimos en grupos pequeños para crecer como discípulos de Jesús, cuidarnos unos a otros y participar activamente en la misión de Dios, llevando el amor de Cristo a nuestros vecindarios y a nuestras relaciones cotidianas. 

Los grupos pueden tomar la forma de una mesa, una sala, un parque, una conversación profunda, un acto de servicio o un estudio de la Palabra. Lo importante no es el formato, sino la formación.